
Mientras en la región Costa del Ecuador los consumidores enfrentan un alza en el precio del plátano verde, en la Amazonía, particularmente en la ciudad de Puyo, los precios siguen siendo accesibles para los bolsillos de las familias.
En el Mercado Mariscal de Puyo, considerado uno de los puntos clave para adquirir productos agrícolas amazónicos a buen precio, los días miércoles, sábados y domingos se habilita el espacio para los productores directos. Ellos traen desde sus fincas plátano, yuca, orito, yurimahua y más productos de la chacra, permitiendo a los ciudadanos comprar sin intermediarios.
Actualmente, los precios de la racima de plátano varían según su tamaño: los más pequeños se venden desde $2.50, los medianos entre $3 y $5, y los grandes hasta $7. En cuanto a la cabeza de yurimahua, los precios oscilan entre $3 hasta $11, dependiendo del tamaño y calidad. Estos precios están disponibles cuando se compra directamente al productor.

Doña Manuela insiste en que es mejor comprar directamente a los productores, ya que ellos ofrecen entre 7 y 8 unidades de plátano por un dólar, mientras que los revendedores apenas dan 4 o 5 por el mismo precio. Además, denuncia que muchos comerciantes revenden a precios elevados tras adquirir los productos a muy bajo costo, incluso recurriendo al engaño para aprovecharse de los campesinos humildes que sacan desde sus comunidades a vender lo que producen en sus chacras. “Ellos trabajan duro en la finca, cargan sus productos y luego les pagan lo mínimo”, lamenta.
Frente a esta situación, hace un llamado a la ciudadanía para que apoye el esfuerzo de los pequeños agricultores comprando directamente en los días de feria. También pide a los dirigentes de las organizaciones comunitarias que realicen procesos de socialización con sus socios, para que no se dejen engañar por intermediarios que se aprovechan de su necesidad.
Doña Fernanda, de la comunidad Chapinza, explica que su familia produce plátano, yuca, yurimahua y orito. “Mis hermanos sacan los productos, pero a veces no alcanzan a vender todo, entonces me lo dejan a mí. Yo revendo y así todos nos beneficiamos. Mejor que se pierda no es”, comenta.
Agrega que antes de la pandemia, los precios eran mucho más bajos. “Daban hasta diez plátanos medianos por un dólar. Ahora ha subido”. También destaca que los productos del campo amazónico son 100% naturales, cultivados sin químicos: “En la chacra se limpia, se siembra, y cuando crece la maleza se vuelve a limpiar. Así trabajamos”.

El mercado Mariscal ofrece mucho más que plátanos. Gissela M., por ejemplo, vende chicha en los días de feria. “Cuando hay sol, se vende mejor. Llega más gente”, comenta.

Doña Miriam comercializa plantas ornamentales y medicinales. Lleva seis meses en el lugar y asegura que el negocio le va bien. Los productos amazónicos siguen destacando por su calidad natural, a diferencia de los productos de la Costa que son cultivados y fumigados con productos químicos.
